芦En esta 茅poca terrible hay luces en la oscuridad禄, refugiada ucraniana acogida por SJD

Texto escrito a mano de una refugiada ucraniana
19 abril 2022

El 茅xodo de personas que huyen de la guerra en Ucrania contin煤a hacia los pa铆ses vecinos, la mayor铆a de ellos mujeres y ni帽os. Por eso, la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios activ贸 desde el principio un 鈥楨quipo de coordinaci贸n de emergencia鈥, para dar respuesta a las necesidades de estas personas. Desde Espa帽a, les apoyamos con la campa帽a coordinada por Juan Ciudad ONGD.

En Drohobych, localidad ucraniana cerca de la frontera con Polonia, los Hermanos de San Juan de Dios y sus colaboradores ayudan a los desplazados a cubrir necesidades b谩sicas, y a organizar su transporte hasta el pa铆s vecino. Una vez en Polonia, la Orden cuenta con una red de centros sociales y sanitarios que les prestan alojamiento y atenci贸n sanitaria gratuita.

En este momento hay 123 personas acogidas en 11 centros de San Juan de Dios en Polonia, de los cuales 36 son ni帽os/as. A continuaci贸n publicamos dos testimonios que han querido compartir con nosotros para explicar sus vivencias.


Testimonio de una madre y sus dos hijos

Mi historia comenz贸 el 24 de febrero de 2022.

Se supon铆a que iba a ser el d铆a m谩s bonito y feliz de nuestra familia. Ese d铆a era el sexto cumplea帽os de nuestro hijo. Sin embargo… a las 5.20 de la ma帽ana toda Ucrania se estremeci贸 ante el terrible sonido de los cohetes que volaban hacia nuestro pa铆s. La guerra hab铆a comenzado. Nuestra ciudad de Zhytomyr no se salv贸 de los efectos de la guerra. Los ni帽os estaban felices como siempre y no entend铆an lo que hab铆a pasado. S贸lo mis ojos se llenaron de l谩grimas (pero no de alegr铆a, sino de miedo y desesperaci贸n).

Sirenas… sirenas… sirenas… refugio antibombas… l谩grimas.

El 1 de marzo la ciudad de Zhytomyr fue nuevamente bombardeada. Rusia afirma que s贸lo se bombardean instalaciones militares. La realidad es otra. Los edificios residenciales fueron volados. Tambi茅n resultaron da帽ados dos hospitales, incluida una maternidad.

Mis padres viven en la calle Saburova, donde se produjo una explosi贸n en una casa particular, que da帽贸 el techo y destruy贸 parcialmente las ventanas. En el tejado se encontraron fragmentos de un cohete. Me di cuenta de que ten铆a que huir y salvar a mis hijos (Vanya de 15 a帽os y Ostap de 6 a帽os).

Hac铆a 3 a帽os atendieron a mi marido en el hospital de Lodz de los Hermanos de San Juan de Dios. Fue all铆 donde conocimos a la hermana Savia y al padre Krzysztof por primera vez (todav铆a estoy impresionado por la amabilidad que nos mostraron). Sent铆 y supe que ten铆a que pedirles ayuda.

Tras las conversaciones telef贸nicas con las hermanas Halina y Savia, y con el acuerdo del padre Krzysztof, nos prepararon unas plazas para nosotros en la comunidad de San Juan de Dios de 艁贸d藕.

Al d铆a siguiente, el 2 de marzo, con los ni帽os, las bolsas al hombro y los ojos llenos de l谩grimas, salimos corriendo al o铆r las sirenas de alarma.

Las l谩grimas se apoderaron de mis ojos. Al final, dejo todo lo m铆o en Ucrania.

Mi hijo menor no pudo esperar, y cont贸 a todos que el padre Krzysztof y la hermana Savia le estaban esperando. Una vez en el paso fronterizo, el padre Krzysztof supervis贸 nuestra llegada por tel茅fono.

En la madrugada del 3 de marzo, 茅l ya nos esperaba en Varsovia. En el camino, el padre habl贸 con los ni帽os de todo menos de la guerra.

Al llegar al centro de los Hermanos, nos sirvieron una comida y nos instalaron en acogedoras habitaciones. Mis hijos est谩n a salvo. El peque帽o Ostap les cuenta a todos que es de Ucrania, que all铆 hay guerra y que su padre est谩 all铆…

Ahora mis hijos van a la escuela y al jard铆n de infancia. Gracias al padre Krzysztof, ahora tenemos todo lo que necesitamos.

隆隆隆Le pedimos a Dios la paz!!!

Nos inclinamos ante nuestros hermanos, hermanas y todo el pueblo polaco.

Gracias por todo.

Con respeto.

Ciudadanos de Zytomyr

Lesya S., Vanya y Ostapchik


Testimonio del d铆a que todo cambi贸

D铆a de febrero

23 de febrero de 2022. Una soleada ma帽ana de invierno. Te despiertas con los rayos de sol que han envuelto tu rostro y te recuerdan que la primavera est谩 a punto de llegar. Todos los ucranianos tienen prisa, planifican la pr贸xima primavera o incluso el verano, sue帽an, sonr铆en y simplemente disfrutan de la vida.

El 24 de febrero de 2022 es el d铆a que cambi贸 la vida de todos los ucranianos en todos los rincones del mundo. La ma帽ana comenz贸 con un mensaje: 芦隆La guerra ha comenzado! No puedes creer y entender lo que ha pasado, qu茅 broma m谩s tonta, como si el sue帽o continuara y a煤n no te hubieras despertado. Pero en un momento se oye una explosi贸n a trav茅s de las ventanas cerradas, en alg煤n lugar lejano, no se puede ver, pero el cuerpo y el cerebro sintieron una especie de miedo que no hab铆an conocido hasta entonces. Los sentimientos internos cambiaron incontroladamente, el miedo al p谩nico se mezcl贸 con la agresi贸n . Los problemas cotidianos de ayer ya no ten铆an sentido, perd铆an todo valor. Millones de personas est谩n unidas por un valor: la vida; un objetivo: la victoria; un sue帽o: una Ucrania libre.

Un poco m谩s tarde, sin comprender ni aceptar del todo la situaci贸n, intentas tomar cartas en el asunto: 芦manteniendo la cabeza fr铆a禄 tomas nuevas decisiones. Despu茅s de todo, ahora tenemos que prepararnos para lo peor. Despu茅s de haber empaquetado los 芦elementos esenciales禄 en caso de una evacuaci贸n de emergencia o de esconderse, esperas las noticias, que lamentablemente se vuelven m谩s tristes a cada hora. La sensaci贸n de que ayer tuviste una vida diferente ha abandonado tus recuerdos. Todo ha cambiado en un instante, es imposible expresarlo con palabras.

En esta 茅poca terrible, extra帽amente, hay claros en la oscuridad. Ves que la gente empieza a ayudarse, a confiar, a apreciarse y a respetarse.

Pero por mucho que amara a mi Ucrania, ten铆a que dar un paso decisivo. 驴Por qu茅? Cada d铆a el ej茅rcito de los ocupantes se acercaba m谩s a nuestra ciudad. El sonido de las sirenas se o铆a cada vez con m谩s frecuencia. La escala del territorio ocupado, el n煤mero de edificios destruidos, fue aumentando. La gente estaba muriendo.

6 de marzo de 2022 – Despu茅s de recoger algunas cosas, documentos importantes y una parte imaginaria del confort del hogar, fui con mi madre a la frontera. Decidimos ir a Polonia. Despu茅s de todo, hab铆amos o铆do lo acogedor que es este pa铆s para nuestras madres e hijos que intentan encontrar refugio y escapar de las sucias manos de los ocupantes rusos. Pero, por desgracia, nos adentramos en lo desconocido, ya que no tenemos parientes ni amigos que puedan proporcionarnos alojamiento. Sin embargo, nuestros amigos que hab铆an vivido en Polonia durante alg煤n tiempo nos hablaron del monasterio de San Arc谩ngel Rafael en Lodz y de los Hermanos de San Juan de Dios. Las historias sobre personas con un gran coraz贸n y alma nos daban la esperanza de que todo saldr铆a bien.

Cuarenta y ocho horas de espera en la frontera, conmocionada por la cantidad de gente ansiosa y aterrorizada que busca salvar su vida y la de sus hijos. No lo olvidar茅, es realmente aterrador. Pero tampoco olvidar茅 la amabilidad, la calidez y el sentido de protecci贸n que brindan todos los voluntarios en la frontera. Quiero dar las gracias a todos y darles un abrazo. Uno de estos voluntarios nos ayud贸 a orientarnos y a llegar a un lugar determinado. Dijo que los Hermanos de San Juan de Dios hab铆an accedido amablemente a darnos cobijo y ya nos estaban esperando.

Est谩bamos all铆, los hermanos nos esperaban, nos dieron la bienvenida. Era palpable en cada sonrisa de estas maravillosas personas. Una cama suave, s谩banas limpias, una manta caliente, y t茅 con nueces: nos hicieron sentir como en casa. Hasta ahora, no pod铆a imaginar que otras personas pudieran ser tan hospitalarias en otro pa铆s y tratarnos como parientes, como buenos amigos con los que te separan a帽os, ciudades, pa铆ses, pero que se reencuentran y se llenan de c谩lidos recuerdos.

Ahora estoy a salvo, puedo desvincularme de la situaci贸n y esperar buenas noticias de Ucrania.

驴C贸mo me he sentido desde mis primeros d铆as al cuidado de los Hermanos de San Juan de Dios? Aparte de las necesidades f铆sicas, que se han satisfecho y contenido en la medida de lo posible, quiero llamar la atenci贸n sobre la espiritualidad del lugar. La incre铆ble atm贸sfera de paz, equilibrio y tranquilidad simplemente desborda este lugar. Mi pac铆fico y dulce sue帽o es prueba de ello. Y todo esto es el trabajo diario de las personas, el personal y los Hermanos de San Juan de Dios. Los amplios y cuidados terrenos no son menos agradables a la vista. Flores bellamente plantadas, 谩rboles de varias especies. Todo est谩 bien recortado despu茅s del invierno. Y las esculturas y estatuas complementan esta belleza natural, combin谩ndola en una composici贸n integral.

No estoy menos agradecida al dentista del hospital de la Orden de San Juan de Dios. Desde la frontera ten铆a un dolor de muelas constante que no desaparec铆a ni siquiera con la medicaci贸n. As铆 que tuve que pedir ayuda. No esperaba una respuesta tan r谩pida, pero cuando llegu茅 al hospital, me encontr茅 con un m茅dico incre铆blemente amable que me ayud贸 de forma r谩pida, indolora y profesional. Le estoy muy agradecido por ello.

Francamente, estoy impresionada por el pa铆s, por la gente y por el trato que me dan. Doy las gracias a Polonia, a su pueblo y a los Hermanos Hospitalarios. Sus acciones merecen un gran respeto y gratitud. Espero tener pronto la oportunidad de volver a casa para reunirme con mi familia y amigos, y contarles la historia de estas personas incre铆blemente amables y con un gran coraz贸n. Sois un ejemplo para m铆, hay mucho que aprender de vosotros.

Anastasia B.